Después del verano, nuestra piel necesita un respiro. El sol, el calor, la sal del mar y el cloro de las piscinas pueden dejar el cutis reseco, opaco y con un aspecto cansado. Por eso, es fundamental reiniciar la piel y seguir con consciencia los pasos necesarios para mimarla, ofreciéndole tratamientos que le devuelvan luminosidad y frescura.
«El verano, aunque lleno de momentos lindos, suele dejar su huella en la piel: el sol, el calor y la humedad pueden provocar deshidratación, manchas, textura irregular y pérdida de luminosidad», explica Evelyn Ramírez, fundadora y esteticista principal en Evelyn Aesthetics en Nueva York.
Ahora es el momento ideal para reiniciar tu piel con un plan detox que combine limpieza profunda, hidratación y otros tratamientos faciales, complementados con un toque estratégico de neurotoxinas (como el Bótox). Esta podría ser la combinación perfecta para conseguir un cutis fresco y radiante.
«Después del verano, la mayoría de los pacientes presentan problemas de pigmentación; así es que, para hacer un reset de la piel, hay que revisar la rutina completa de cuidado de piel. Ya cuando pase el verano, ya no vamos a estar tan expuestos al sol, así es que ése es el momento de alterar esa rutina y colocar ingredientes que ayuden a eliminar la pigmentación y realizar procedimientos para exfoliar la piel», dice el Dr. José Raúl Montes, MD, cirujano oculofacial de San Juan, Puerto Rico.
Hemos hecho la tarea por ti y, a continuación, te compartimos algunos de los tratamientos que los expertos recomiendan para ‘resetear’ la piel después del verano, devolviéndole hidratación, firmeza y ese brillo saludable.
Hydrafacial con Dermaplane
«Después de meses de exposición al sol, sudor y cloro, la piel tiende a acumular impurezas y células muertas, lo que la hace lucir apagada. El Hydrafacial con Dermaplane exfolia de manera segura la capa superficial, mientras infunde sueros médicos que restauran la hidratación y los antioxidantes perdidos durante el verano. Es un tratamiento rápido, sin tiempo de recuperación, que inmediatamente devuelve frescura, suavidad y luminosidad, perfecto como primer paso de ‘reset'», asegura Ramírez.
Facial antienvejecimiento con exosomas y microneedling
De acuerdo con Maribel Pedrozo, especialista en el cuidado de estética médica facial, basada en Miami, «los exosomas son ricos en factores de crecimiento y proteínas, por lo que promueven la regeneración celular y reparan el daño solar causado en el verano. Además, estimulan la producción de colágeno y elastina, mejorando la firmeza y elasticidad de la piel, y ayudan a restaurar la hidratación y a calmar la piel irritada. La ventaja de aplicarlo con microagujas es que facilita que penetren profundamente, potenciando su capacidad para rejuvenecer, hidratar y reducir inflamación. También mejora la textura de la piel, reduciendo arrugas y manchas, comunes tras la exposición prolongada al sol. Este tratamiento es ideal post-verano porque revitaliza, repara y prepara la piel para los meses más fríos».
Microneedling con ADN de salmón (en el rostro y el cuello)
Ramínez explica que «el exceso de sol y calor puede debilitar las fibras de colágeno y elasticidad, haciendo que la piel luzca fatigada. El microneedling estimula la regeneración natural, y al combinarlo con ADN de salmón logramos un doble beneficio: hidratación profunda, reparación celular y refuerzo del colágeno. Es ideal para devolver firmeza, elasticidad y un brillo radiante, especialmente en zonas delicadas como rostro y cuello, que son las más expuestas durante el verano».
DNA Recovery Peel de Mediderma
Pedrozo asegura que este peeling «es ideal post-verano porque repara, revitaliza y protege la piel, preparándola para los meses más fríos. Es un potente reparador del daño solar, ya que contiene ingredientes como ácido ferúlico y enzimas reparadoras (fotoliasas) que corrigen el daño causado por los rayos UV, como las manchas y el envejecimiento prematuro. Su acción antioxidante protege la piel del estrés oxidativo, neutralizando radicales libres y fortaleciendo la barrera cutánea. Promueve la renovación celular, mejorando la textura y reduciendo arrugas finas, cicatrices y poros dilatados. Al final del tratamiento, verás tu piel hidratada y con luminosidad. Es ideal para todo tipo de piel».
Agrega un toque de neurotoxinas
Las neurotoxinas (Botox Cosmetic®, Dysport®, Xeomin®, Jeuveau® y Daxxify®) se han convertido en aliadas para devolver luminosidad y brillo al rostro, mejorando la textura y uniformidad de la piel, por lo que podrían ser una excelente opción para reiniciar tu piel después del verano. «Además de disminuir las líneas de expresión, uno de los mayores beneficios de las neurotoxinas es que aportan un glow, un brillo saludable a todo el rostro», explica el Dr. Montes. «Esto ocurre porque se reduce la vascularidad, disminuye el tamaño de los poros e incluso mejora la pigmentación. Por lo tanto, el Botox® ofrece un glow generalizado, ideal para cualquier época del año y, sobre todo, al final del verano».
Sin embargo, el cirujano oculofacial aclara que las neurotoxinas son un tratamiento de mantenimiento que debe repetirse cada tres o cuatro meses —la duración promedio de sus efectos— para mantener los resultados, y no solamente después del verano. «Independientemente de la época o estación del año, el tratamiento de neurotoxinas debe realizarse de manera consecutiva», enfatiza el experto.
Para potenciar los efectos de las neurotoxinas, Montes recomienda combinarlas con otros tratamientos faciales que ayuden a mejorar la textura, luminosidad y uniformidad de la piel. «Idealmente, para darle un verdadero reset a la piel, se puede hacer un láser suave, como el Clear + Brilliant®. También se pueden realizar peelings suaves, como el ácido mandélico, y recomiendo —definitivamente— hacerse una exfoliación y limpieza profunda una vez al mes o cada tres semanas, ya sea con DiamondGlow® o HydraFacial®. Todos estos tratamientos pueden combinarse con el Botox®», afirma.