No es un secreto que hoy en día existen muchísimas maneras de mejorar y equilibrar nuestros rasgos faciales sin necesidad de pasar por un quirófano. Desde tratamientos que devuelven luminosidad y firmeza a la piel, hasta técnicas mínimamente invasivas que suavizan líneas, definen el contorno o afinan ciertas zonas. Lo bueno es que las opciones se adaptan a lo que cada persona busca, con cambios sutiles que resaltan la belleza natural y mantienen un aspecto fresco y equilibrado. Entre esas opciones, la tóxina botulínica no solo es la favorita para suavizar arrugas, sino también para transformar de forma delicada la silueta del rostro.
Así es, el Botox no solo es una de las mejores maneras de suavizar arrugas en la frente, sino que cuando se aplica de manera estratégica en el músculo masetero también puede ayudar a reducir su tamaño, afinando la mandíbula y logrando un contorno más estilizado. Este procedimiento, conocido como Botox masetérico, es ideal tanto para quienes tienen este músculo más desarrollado por genética, como para quienes aprietan o rechinan los dientes.
Para conocer más sobre este tratamiento, sus beneficios y lo que debes tener en cuenta antes de hacerlo, hablamos con la Dra. Dendy Engelman, dermatóloga cosmética certificada y cirujana de Mohs en Shafer Clinic, en Nueva York. No te pierdas a continuación las respuestas que nos dio a nuestras cuestionantes sobre el tema.
¿Cómo ayuda el Botox a afinar o contornear el rostro?
El Botox puede usarse para definir y esculpir el rostro cuando se inyecta en los músculos maseteros a lo largo de la línea de la mandíbula. Cuando estos músculos están sobredesarrollados, a menudo por apretar o rechinar los dientes, pueden hacer que el rostro parezca más ancho o cuadrado. Al relajar estos músculos con Botox, podemos remodelar sutilmente la parte inferior del rostro y crear una apariencia más suave y contorneada. Las inyecciones de neurotoxinas también pueden ayudar a aliviar la tensión mandibular, por lo que los pacientes suelen ver beneficios tanto estéticos como funcionales.
¿Qué áreas se tratan típicamente para afinar el rostro?
Cuando el objetivo es afinar el rostro, las inyecciones suelen aplicarse en los músculos maseteros, en la parte posterior de la mandíbula, que tienen el mayor impacto en el ancho y la forma de la parte inferior del rostro. Con el tiempo, apretar o rechinar repetidamente puede hacer que estos músculos se agranden, creando una mandíbula más ancha o cuadrada. Al relajar el masetero con Botox, el músculo se reduce gradualmente, lo que lleva a tener una parte inferior del rostro más afinada y contorneada. Es una forma sutil, pero poderosa de remodelar la mandíbula sin cirugía.
En algunos casos, también se puede inyectar el mentón para mejorar el equilibrio facial y alargar el perfil. Tratar las bandas del cuello también puede ayudar a mejorar la definición de la mandíbula. Cada rostro es diferente, y un inyector experimentado adaptará el tratamiento según la anatomía y los objetivos de cada paciente. Dicho esto, el Botox en el masetero suele ser la base del afinamiento facial.
¿En qué se diferencia de usar Botox para las arrugas?
Usar Botox para afinar es diferente a tratar las arrugas porque el objetivo no es suavizar las líneas de expresión, sino reducir el volumen muscular. Cuando trato arrugas, como las de la frente o alrededor de los ojos, me enfoco en pequeños músculos faciales responsables del movimiento. Pero cuando trato el masetero para afinar, estoy inyectando un músculo mucho más grande y fuerte para reducir gradualmente su tamaño y, con el tiempo, cambiar la forma del rostro. Es un tratamiento funcional y estructural, más que puramente estético.
¿Quién es un buen candidato para este procedimiento?
Un buen candidato suele ser alguien cuya parte inferior del rostro es ancha o cuadrada debido al volumen muscular que puede ocurrir por apretar la mandíbula, rechinar los dientes o por genética. El Botox en el masetero también puede recomendarse a pacientes que experimentan tensión mandibular, síntomas de ATM o dolores de cabeza frecuentes relacionados con el uso excesivo del músculo. Si buscas un contorno facial más estilizado sin cirugía y tienes buena salud en general, esta puede ser una gran opción. Siempre evalúo el tamaño del músculo y el equilibrio facial general para asegurarme de que sea la elección correcta para los objetivos del paciente. Aunque ciertas formas de rostro, tamaños de mandíbula, tensión o hábitos de apretar son buenos indicadores de que alguien es candidato para el Botox en el masetero, en última instancia esto solo puede determinarse durante una consulta.
¿En cuánto tiempo se notan los resultados?
Los resultados visibles suelen comenzar a notarse entre 2 y 6 semanas después del tratamiento. Aunque el músculo comienza a relajarse en pocos días, el efecto de afinamiento real toma más tiempo, ya que el músculo se reduce gradualmente de tamaño. Con el tiempo, los resultados siguen mejorando, especialmente cuando el tratamiento se realiza de manera regular.
¿Con qué frecuencia debe repetirse ese tratamiento?
Normalmente recomiendo repetir el tratamiento cada 4 a 6 meses, especialmente al inicio. Con el tiempo, a medida que el músculo se reduce y los hábitos de apretar disminuyen, muchos pacientes pueden espaciar las sesiones a dos veces al año o incluso menos. Todo depende de la fuerza muscular y de los objetivos estéticos. La constancia durante el primer año ofrece los mejores resultados de contorno a largo plazo.
¿Puede cambiar las expresiones faciales?
Cuando se hace correctamente, el Botox para afinar el rostro no debería afectar tus expresiones faciales. Las inyecciones se aplican en el músculo masetero, que es responsable de masticar, no de sonreír, fruncir el ceño u otras expresiones. Siempre que la dosis sea la adecuada y esté bien colocada, el movimiento facial seguirá siendo completamente natural. La clave es tratar solo la cantidad justa de músculo para lograr el afinamiento sin afectar la función.
¿Cuáles son los efectos secundarios más comunes?
Los efectos secundarios son leves y temporales. Los pacientes pueden experimentar un leve moretón, hinchazón o sensibilidad en el lugar de la inyección, que normalmente desaparecen en pocos días. Algunos pacientes sienten un poco de fatiga o debilidad mandibular al masticar alimentos duros, especialmente después del primer tratamiento. En raras ocasiones, si el Botox se dispersa fuera del objetivo, puede causar asimetría, pero esto es muy poco común cuando se realiza correctamente.
¿Existen otras opciones inyectables o no invasivas para afinar el rostro?
Sí, Kybella puede ayudar a disolver pequeños depósitos de grasa bajo el mentón para mejorar la definición de la mandíbula, mientras que tratamientos como Ultherapy o radiofrecuencia tensan y levantan la piel para un aspecto más contorneado. Estas opciones tratan la grasa o la flacidez de la piel, mientras que el Botox actúa sobre el volumen muscular. A menudo combino los tratamientos.
¿Qué debe saber el paciente antes de someterse a este tratamiento?
Antes de recibir Botox en el masetero, los pacientes deben saber que los resultados no son inmediatos, el afinamiento suele aparecer gradualmente en 4 a 6 semanas. Es posible que al principio sientas una leve fatiga mandibular al masticar, especialmente si el músculo era muy fuerte. Y es importante que siempre acudas a un inyector experimentado.







