Once meses después de dar a luz, la creadora de contenido de estilo de vida Natalie Núñez seguía sintiéndose desconectada de su cuerpo. “Ya casi había pasado un año, y todos me decían: ‘Después de un año vas a estar bien’, y alguien más me decía: ‘Nunca vas a recuperar tu cuerpo’, y yo me rehusaba a creer eso”, cuenta. “No importaba lo que hiciera, nada funcionaba”. Decidida a no conformarse, descubrió un tratamiento que aceleró su recuperación y transformó su forma de sentirse en su propia piel—sin necesidad de hacer abdominales.
La preocupación principal de Natalie era algo con lo que muchas nuevas mamás se pueden identificar: un abdomen debilitado. “Después de que me dieron luz verde para hacer ejercicio tras dar a luz, no importaba lo que hiciera, nada funcionaba”, explica. “Probé todas esas rutinas para el core, y odio hacer abdominales. No soy fan. Prefiero hacer otra cosa”.

Descubrió Truflex, un tratamiento que esculpe los músculos mediante estimulación eléctrica, provocando contracciones similares a hacer miles de abdominales en una sola sesión de 15 minutos. “Fortalece, tonifica y reafirma el abdomen”, dice. “Y lo mejor de todo es que no tiene tiempo de recuperación”.
El beneficio posparto
Natalie notó una diferencia rápidamente. “Honestamente, después de la segunda sesión—sé que dicen que los resultados se ven después de la cuarta—ya durante la segunda fue como, wow, me siento adolorida. Siento como si hubiera hecho ejercicio, y el abdomen… ya sabes, después de ejercitarte sientes firmeza, sientes fuerza ahí. Entonces pensé, OK, algo está pasando aquí y está funcionando”.

Al final completó alrededor de 12 sesiones, espaciadas con una semana de diferencia. “De verdad me cambió todo en el posparto—verme como quiero, recuperar mi cuerpo después de tener un bebé”, dice. “Siento que hasta me veo mejor que antes de quedar embarazada”.
Y más allá de la transformación física, hubo un cambio mental. “Todo se siente tonificado, fuerte. Y eso era lo más importante para mí: fortalecer el abdomen”, afirma. “Me ayudó a fortalecer mi core para poder cargar a mi hija todo el día”.
Cómo se siente Truflex
Truflex no duele, pero tampoco es completamente pasivo. “A veces me daba risa porque la vibración me hacía cosquillas”, cuenta Natalie. “Tiene diferentes niveles, y a medida que avanzaba con las sesiones, iba subiendo la intensidad. Se siente, pero no duele. Ya di a luz, así que puedo soportar un poco de dolor”.
Cada sesión dura unos 15 minutos y no requiere recuperación. “Lo haces, te levantas y sigues con tu día”, comenta. “Lo mejor de todo es que al día siguiente sientes como si hubieras entrenado. Te duele, pero es ese dolor rico del ejercicio”.
“El mejor entrenamiento de todos”, añade. “Durante mis sesiones, sacaba mi libro y me ponía a leer”.
Un enfoque localizado
Como el tratamiento utiliza aplicadores individuales, puede dirigirse a zonas específicas del cuerpo. “Yo me enfoqué en el abdomen, pero otras personas pueden trabajar los glúteos o los muslos”, dice. “Creo que lo siguiente—porque ya estoy en el punto en el que no lo necesito, mi abdomen se ve genial—voy a probar con los glúteos porque he visto resultados increíbles”.
La conclusión
Para Natalie, los resultados fueron más allá de lo físico. “Mi core se siente muy bien, y se ve tonificado. Se siente mucho mejor que cuando empecé, a los 11 meses posparto”, asegura. “Cada vez que toco [mi abdomen]—porque puedes sentir si hay separación abdominal después del parto—todo se siente firme, fuerte”.
¿Y su consejo para otras nuevas mamás? “Si llegaste a un punto en el que sientes que nada funciona y no te reconoces—porque yo estuve ahí—definitivamente prueba Truflex”, recomienda. “Siento que la antigua Natalie ha regresado, pero también una nueva versión. Así que ahora soy Natalie 2.0”.






