Para las latinas, el perfume siempre ha sido una manera poderosa de expresar la identidad y la belleza. Sin embargo, pocas marcas reflejan nuestras raíces. Con el deseo de dar espacio a nuevas voces nació Eau So Vert, la marca de fragancias veganas fundada en 2022 por la mexicana Tanya Gonzalez y la inglesa Faye Harris, quienes se conocieron trabajando en una compañía de belleza y decidieron unir talentos para reinventar la perfumería con una mirada fresca, inclusiva y consciente.
¿Qué distingue a esta casa de perfumería? Más que seguir fórmulas establecidas, Eau So Vert apuesta por composiciones inesperadas que invitan a la conversación, despiertan la memoria y expanden el universo sensorial. Pero, sobre todo, son fragancias que resultan irresistibles de llevar. Su perfume Dos Mil Años es un ejemplo: una mezcla sofisticada en la que el ahuehuete milenario de Oaxaca se entrelaza con el incienso y el pachulí, rindiendo homenaje a una tradición profundamente mexicana y mostrando cómo los ingredientes pueden contar historias.
Reconocida ya con premios como el Allure Best of Beauty Award y el Beauty Independent Beacon Award, la marca propone que el lujo y la sostenibilidad pueden ir de la mano sin sacrificar la sofisticación. Todas sus fragancias se formulan con alcohol de caña de azúcar orgánico y se presentan en empaques sostenibles, además de estar certificadas bajo estándares como el Credo Clean Standard y Leaping Bunny.
Con motivo de Hispanic Heritage Month, destacamos el trabajo de estas jóvenes emprendedoras y conversamos con Gonzalez sobre el camino recorrido, la identidad detrás de Eau So Vert y la forma en que las latinas viven la belleza y la fragancia.
¿Qué las inspiró a crear Eau So Vert y cómo se transformó esa idea en una marca real?
Venimos de entornos de belleza y tecnología, donde casi todo está impulsado por la viralidad y por adelantarse a las tendencias. Con Eau so Vert queríamos frenar el ritmo y crear algo que pudiera respirar y evolucionar, sin quedar atrapado en una sola manera de pensar. Para nosotros, esa es la verdadera belleza. La idea comenzó en 2018, empezamos a construir en 2020 y lanzamos en 2022. Crear una marca de perfumería lenta requirió tiempo, cuidado y paciencia. Cuando llegamos a las tiendas de lujo, me di cuenta de lo raro que era ver una marca de fragancias propiedad de una mujer y de origen mexicano en ese espacio. Esa conciencia despertó algo en nosotros y nos mostró que el perfume podía tener un propósito mayor. Desde entonces, comenzamos a entretejer la cultura en nuestras fragancias, cambiando el enfoque de hacia dónde queríamos ir a de dónde venimos.

La perfumería es un sector que suele estar marcado por la tradición. ¿Cómo enfrentaron el reto de crear una marca vegana, limpia y moderna?
Como no venimos del mundo de la perfumería tradicional, cuestionar las convenciones nos resultó natural. Observamos a las marcas clásicas, muchas de las cuales admiramos, y notamos algo bastante prescriptivo en cómo se comercializaban. Queríamos crear algo vulnerable, honesto e imperfecto, porque así es la vida. Creemos que una fragancia puede ser limpia y, aun así, ofrecer complejidad, evolución y sorpresa. Ese equilibrio es siempre nuestra meta.
Cuando crean una fragancia, ¿cómo empieza ese viaje creativo?
Durante el desarrollo de nuestra colección debut, la inspiración surgía a menudo del deseo de escapar y viajar, especialmente porque construimos la marca durante la pandemia, cuando esas experiencias parecían inalcanzables. Una película, una letra, un lugar que visitamos o al que soñamos con ir, incluso una conversación nocturna con amigos, podía darnos una idea. Cuando llega la inspiración, la compartimos de inmediato, como un flujo de conciencia que no puede perderse. Tener un socio hace que esto sea aún más valioso. Intercambiamos ideas entre nosotras y ampliamos nuestras perspectivas de maneras que no sucederían en aislamiento. Una vez que ambas sentimos esa chispa, empezamos a construir un mundo alrededor de ella. ¿A qué huele, cómo se ve, cómo suena? Cuando la visión se vuelve clara, se la llevamos a un perfumista.
La colección Herencia, que incluye fragancias como Fruto Oscuro, Dos Mil Años y Salvia Salvia, rescata ingredientes profundamente ligados a la cultura mexicana como el capulín, el zapote o el ahuehuete milenario de Oaxaca. ¿Cómo dirías que el ser mexicana ha influido en tu visión de la belleza y de la perfumería?
Mi cultura está profundamente entretejida en la manera en la que me acerco a la perfumería. Al crecer, el aroma estaba presente tanto en rituales personales como en la vida diaria, ya fuera en los perfumes que usaban los familiares o en los aromas que definían el hogar y la comunidad. Estos recuerdos son vívidos y están llenos de matices: desde la calidez de las reuniones familiares hasta los olores cotidianos de la cocina, la limpieza y la celebración. La colección Herencia se creó como una forma de honrar y preservar esas conexiones mientras se reinterpretan para el mundo de la alta perfumería. Refleja la creencia de que el perfume no solo es personal, sino también cultural, portador de historias, tradiciones e identidad.

Las latinas tenemos una relación muy íntima con el perfume. ¿Qué crees que lo hace tan central en nuestra cultura y cómo lo vives tú personalmente?
El perfume es como cuando te perforan las orejas de bebé. Está tan entretejido en la vida desde temprano, que apenas recuerdas cuándo empezó. De niña, me encantaba ver a mi mamá arreglarse para las fiestas familiares, y luego llegar para recibir los cálidos abrazos perfumados de todas las tías. Pero más allá del perfume personal, son tantos los aromas cotidianos que definen mis recuerdos: el olor del jabón Zote en el día de lavado, el crujido de los chiles secos sobre las llamas. La vida es fragante, llena de matices, cada momento marcado por el olor y la nostalgia.
Ahora que eres empresaria y creadora de una marca que busca redefinir la belleza a través de la fragancia, ¿Cómo describirías tu estilo de belleza y de qué manera ha evolucionado a lo largo del tiempo?
A los 35, busco calidad sobre cantidad. Elijo productos con ingredientes que funcionen, menos pasos y más eficacia. En mis 20 creía que más productos de cuidado de la piel y más técnicas de maquillaje significaban mejores resultados, pero eso cambió en mis 30. Ahora quiero productos que realmente cumplan lo que prometen y que me hagan sentir bien en mi propia piel.
A la hora de elegir un perfume, ¿cuál sería tu mejor consejo para encontrar uno que realmente refleje la personalidad y el estilo de vida de cada mujer?
El mejor consejo es elegir una fragancia que te haga sentir algo. No te preocupes por lo que está en tendencia o lo que usan los demás. Pasa tiempo con el aroma en tu piel y nota cómo cambia a lo largo del día. Si despierta una emoción o se siente como una extensión de quién eres, esa es la adecuada.

Si pensáramos en un “guardarropa olfativo”, ¿qué tres tipos de fragancias no deberían faltar?
Al construir un guardarropa de fragancias, piénsalo como curar atuendos para distintos momentos. Puedes querer algo fresco y energizante para el día, algo audaz o misterioso para salir de noche y algo arraigado e íntimo para momentos de reflexión. Un guardarropa debe sentirse versátil, pero también profundamente personal.
En tu experiencia, ¿qué errores comunes deberíamos evitar con el perfume, ya sea al elegirlo, aplicarlo o guardarlo?
Dos grandes errores que evitar: frotar las muñecas después de aplicar en los puntos de pulso, y guardar el perfume en la ducha.




