En otra vida muestra una faceta mucho más madura y profunda de Jacqie Rivera. Lejos de las ilusiones ingenuas de la juventud, en esta nueva producción musical, la talentosa cantante explora el proceso de sanar, aceptar el dolor y transformarlo en crecimiento personal. La hija de la icónica Jenni Rivera ha atravesado etapas difíciles, y este disco es una mezcla de emociones reales que recorren su camino desde el sufrimiento hasta el empoderamiento personal, mostrando a una Jacqie más consciente de sí misma.
En entrevista exclusiva con NewBeauty en Español, Jacqie nos habla sobre cómo el dolor, las rupturas y las experiencias vividas la han impulsado a crecer no solo como artista, sino también como mujer y madre. En este nuevo capítulo de su vida, busca reencontrarse consigo misma y cultivar un amor propio fuerte y auténtico. Además, nos revela cómo Shakira, Carla Morrison y Selena han influenciado su estilo—tanto musical como personal. También nos habla sobre la influencia de su mamá en su sello personal de belleza, y los consejos de autocuidado y beauty que ella ahora le transmite a sus hijas.
¿En otra vida está inspirada en el doloroso proceso que viviste tras tu divorcio luego de 12 años de matrimonio y tres hijos en común?
Mencionaste que me ves mucho más madura, y creo que el dolor que vivimos, si lo sabemos procesar bien, nos ayuda a madurar y a convertirnos en la persona que debemos ser. Este disco no es solo sobre mi expareja, sino sobre todo tipo de relaciones, no solo amorosas. A mis 35 años, he entendido que todos, durante toda la vida, anhelamos amor, ya sea de mamá, papá, familia, hermanos o amigos. Yo crecí pensando que en la vida todo sería perfecto, todo sería bonito, si tienes buen corazón. Pero, la realidad es que pasamos por traumas, hay gente que nos ama, que se va por alguna razón, y tenemos que pasar por esos procesos. Y yo fui creciendo o aprendiendo, más bien, durante estos 35 años.
A veces, el querer evitar sentir dolor, tristeza o sentirnos solos nos daña más que procesar ese dolor. Pero es necesario atravesar por ese dolor para poder convertirnos en la persona que tenemos que ser y para recibir las promesas que la vida nos tiene. Tienes que pasar por todo eso. Yo también quise evitar sentir esas cosas que consideramos negativas y solo sentir las cosas bonitas. En otra vida es eso, es lo que he aprendido, y ahora estoy madurando y sabiendo que no lo puedes evitar, pero si lo vives y lo transformas, te puede ayudar a pasar a la siguiente etapa de tu vida.
¿Crees que ese proceso de madurez también ha fortalecido tu amor propio y te ha llevado a tomar decisiones más conscientes en tu vida?
Te voy a ser muy sincera; yo sé que ese es el punto al que que debo llegar, el crecimiento que debo alcanzar. Y pienso que es por eso que pasé por muchas cosas difíciles en mis relaciones platónicas y también amorosas, porque no he sabido amarme a mí misma, y acepto menos de lo que debo aceptar. Pero, sí reconozco que tengo que aprender a amarme y a conocerme a mí misma, saber que merezco más.
Creo que cuando te conviertes en madre —yo tuve hijos muy joven—, a veces te pierdes, y ahora que mis hijos están más grandes, estoy encontrándome a mí misma y sé que tengo que invertir ese tiempo en mí. Es un proceso que dura toda la vida, porque siempre estamos cambiando. No te puedo decir que ya aprendí, pero sí estoy aprendiendo y estoy analizando mis patrones de conducta, porque muchas veces queremos señalar a los demás y pensar que no hicimos nada, pero mucho de lo que pasamos es causa de nuestras acciones y decisiones.
Has dicho que admiras a artistas latinas como Shakira, Carla Morrison y Selena. ¿Qué es lo que más te inspira de ellas y cómo han influido en tu estilo personal?
Cada una de esas mujeres tiene cualidades muy hermosas, que van mucho más allá de lo físico, porque la belleza no es solamente lo de afuera o lo que te pones. Cuando mencionas a Selena, por ejemplo, pienso en su sonrisa. Cuando tú eliges mostrar una sonrisa tan hermosa como la de ella, todo cambia a tu alrededor.
En cuanto a mi estilo personal, es muy variado. Hay veces que digo: ‘Voy a ir súper natural, solo con rímel y me voy a amarrar el cabello, e igual me siento bonita. Pero, hay veces, y más cuando voy a subir al escenario, es como que hay un cambio. Creo que, como Beyoncé, yo también tengo un alter ego. Realmente sí siento que soy otra mujer cuando me hacen el maquillaje y me ponen mis extensiones y digo: ‘¡Soy otra!’. Tengo más actitud, es como otra personalidad. Y siento que, cuando estoy en el escenario, por las canciones que estoy cantando, digo: ‘necesito esa actitud, I need to bring it!».
¿Había un paso en la rutina de belleza de tu mamá que te fascinaba o que te marcó?
De mi mamá siempre me encantaba cuando le hacía el delineado adentro de la línea de agua. Siempre que la veía, pensaba: ¡Dios mío, ella es cautivante!’. Y yo hoy en día hago lo mismo: me aplico eyeliner por dentro y por fuera de la línea de agua. Siento como que eso me da súperpoderes.
¿Qué consejo de belleza de tu mamá recuerdas siempre?
Yo siempre he sido bien natural; I’m a natural girl. Me gusta ponerme un poco de maquillaje tal vez dos o tres veces a la semana, pero los otros días, me encanta estar más relajada. Y recuerdo que siempre que yo salía de la casa sin ponerme maquillaje, ella me decía: ‘¡Oh my God, no salgas así. Al menos ponte un poco de rímel o de rubor, por favor. Todo el mundo va a saber que eres mi hija’. También me decía: ‘Te ves muy pálida, no tienes color, ¡necesitas ir a broncearte!’.
Ella era una verdadera diva. Siempre usaba tacones porque le ayudaba con su postura, le cambiaba su postura. Ella amaba broncearse… Son cosas así que recuerdo, no solamente que me decía a mí, pero recuerdo cuando la veía alistarse. Me decía que esas cosas le ayudan a ser la diva que era.
¿Y tú, cómo le están enseñado a tus hijas a cuidarse y mantener una rutina de belleza saludable?
Tengo una de 11 años (Jenavieve) y la de 15 (Jaylah). A la de 11 le encanta el skin care; ella se cuida, tiene toda una rutina. A veces le pregunto; ‘¿Qué te estás lavando si tú ni usas maquillaje?’.
A la más grande se le pasa, a veces, mantener una rutina. Ahora están cambiando sus hormonas, ya le empieza a salir un poco de acné, y le digo: ‘Jaylah, si vas a usar maquillaje, una de las reglas es que tienes que lavarte la cara antes de irte a dormir. Si no lo vas a hacer, te voy a quitar el maquillaje; tú decides’. Realmente el cuidar nuestra piel es una forma de autocuidado y amor propio; estás amando a la tú del futuro y esa tú del futuro lo va a agradecer.
Siempre, lo que yo me compro a mí, se lo compro a ella, y a veces hacemos la rutina juntas. A veces le hago una facial y voy viendo en TikTok cuál es el siguiente paso. A las dos les digo: ‘¡Vamos a hacer un día de spa!’, y ahí estoy ayudándoles para que se sientan especial, pero que también estén cuidando su piel.