En los últimos años, el esmalte de gel se ha vuelto muy popular, ya que ofrece mayor durabilidad que el esmalte regular y un acabado brillante espectacular. De hecho, muchas de nosotras que hemos probado la manicura con gel difícilmente volveríamos al esmalte regular, que tiende a escamarse con facilidad. Sin embargo, un reciente acontecimiento en Europa podría cambiar la manera en que usamos los productos de gel. La Unión Europea acaba de prohibir uno de los ingredientes más comunes en los esmaltes de gel, un componente químico clave presente también en otros productos cosméticos.
Se trata del Trimethylbenzoyl Diphenylphosphine Oxide (TPO u óxido de difenilfosfina trimetilbencilo), un fotoiniciador ampliamente utilizado en los esmaltes de gel y otros productos para uñas. Según la Comisión Europea, el TPO ha sido clasificado como «tóxico para la reproducción, categoría 1B (CMR)» —donde CMR se refiere a Cancerígeno, Mutagénico o Tóxico para la Reproducción.
Su función principal es activar el proceso de curado del gel bajo lámparas UV o LED, permitiendo que el producto pase de líquido a sólido en cuestión de segundos. Gracias a este ingrediente, las manicuras en gel logran un acabado uniforme, brillante y de larga duración, lo que lo ha convertido en un componente fundamental dentro de la industria de las uñas.
Riesgos potenciales del óxido de difenilfosfina trimetilbencilo (TPO) y su uso en los esmaltes de gel
«TPO (óxido de difenilfosfina trimetilbencilo) es un fotoiniciador utilizado en esmaltes de gel», explica la manicurista de celebridades basada en Nueva York y New Jersey Érica de los Santos. «Cuando se expone a luz UV o LED, absorbe la energía y produce radicales libres, lo que provoca que el gel se polimerice (endurezca) formando un acabado duradero. Es especialmente efectivo bajo lámparas LED y ayuda a mantener los blancos y colores claros nítidos y brillantes».
En los últimos años se han realizado varios estudios que vinculan el TPO con problemas de fertilidad, lo que llevó a la Unión Europea a prohibir su uso hasta que se realicen más investigaciones. «Se dice que existe evidencia creíble de que podría afectar la salud reproductiva o aumentar potencialmente el riesgo de cáncer, y podría contribuir a reacciones alérgicas o sensibilidad, especialmente con exposiciones repetidas», señala De los Santos.

La Dra. Anna Chacón, dermatóloga certificada de Miami, aclara que «este compuesto ha sido clasificado como tóxico para la reproducción basándose en estudios realizados principalmente en modelos animales. Los datos sugieren que la exposición a TPO puede afectar negativamente la fertilidad y el desarrollo embrionario. Sin embargo, la evidencia directa en humanos aún es limitada, y la mayoría de los riesgos se han extrapolado a partir de estudios preclínicos».
Sobre la cantidad de exposición necesaria para que una mujer experimente problemas de fertilidad, la Dra. Chacón asegura que «actualmente no existen datos concluyentes que establezcan un umbral específico en humanos. La mayoría de los estudios disponibles se han realizado en animales de laboratorio, donde se han observado efectos adversos a dosis relativamente altas. En el uso cosmético, la exposición suele ser baja y ocasional, pero la preocupación radica en la acumulación potencial y la exposición repetida a lo largo del tiempo».
La dermatóloga explica que, por esta razón, «la decisión de la Unión Europea de prohibir el TPO en ciertos productos cosméticos se basa en el principio de precaución, buscando minimizar riesgos potenciales, especialmente en mujeres en edad reproductiva».
¿Qué significa esta nueva regulación para los salones de uñas en los países de la Unión Europea?
Tras la prohibición, todos los salones de uñas en cualquiera de los 27 estados miembros de la UE, así como en los países que siguen las normativas del bloque comercial, deben suspender la venta, el suministro y el uso profesional de productos que contengan TPO. Además, se debe retirar el stock restante de los establecimientos profesionales y buscar alternativas que cumplan con la normativa.
«Los consumidores deben saber que muchas marcas ahora ofrecen fórmulas libres de HEMA y de TPO«, comenta De los Santos. «Algunas utilizan fotoiniciadores más recientes, como TPO-L u otros agentes de curado LED considerados más seguros, pero que aún ofrecen resultados fuertes y duraderos. También es importante entender que no todos los productos de gel contienen TPO, por lo que revisar las etiquetas, los sitios web de las marcas o las Hojas de Datos de Seguridad (SDS) puede ayudarte a tomar una decisión informada».







