Las tendencias estéticas van y vienen, pero el “baby Botox” llegó para quedarse. Usado frecuentemente como una forma de “prejuvenecer” y prevenir las arrugas antes de que aparezcan, el baby Botox se ha convertido en una opción popular entre los pacientes más jóvenes que desean frenar el envejecimiento desde temprano. A pesar de que se aplican dosis más pequeñas, los expertos aseguran que ciertas zonas del rostro pueden ofrecer un impacto máximo.
¿Qué es el baby Botox?
“El ‘baby Botox’ no es realmente una idea nueva», afirma el cirujano plástico Sean Simon, MD, de Miami. “Al usar dosis más pequeñas, se logra un efecto más leve y ‘natural’. Pero esto no es ninguna novedad para un inyector experimentado; se trata de personalizar las técnicas para lograr los resultados que se alineen con los objetivos y necesidades del paciente».
La principal diferencia entre este enfoque y las inyecciones tradicionales de neurotoxinas radica en la cantidad de producto que se utiliza y en la profundidad de la aplicación.
“El ‘baby Botox’, o Botox intradérmico, es una técnica en la que se inyecta Botox en cantidades muy pequeñas y diluidas en las capas superficiales de la piel en lugar de en lo profundo del músculo,” explica la cirujana plástica B. Aviva Preminger, MD, de Nueva York. “Por otro lado, el Botox tradicional se dirige a los movimientos musculares más profundos del rostro para reducir las arrugas».
En lugar de reducir las arrugas directamente, este enfoque “utiliza menos unidades de toxina botulínica para prevenir la formación de arrugas dinámicas”, explica la dermatóloga Elaine Kung, MD, también de Nueva York.
Las mejores zonas para tratar con baby Botox
El cirujano oculoplástico David Schlessinger, MD, de Woodbury, NY, afirma que el baby Botox es ideal para prevenir patas de gallo, líneas de expresión y caída de las cejas. Esto ayuda a evitar que aparezcan líneas, permitiendo que los pacientes “disfruten de una apariencia más juvenil durante décadas».
Según la Dra. Preminger, muchas de las aplicaciones del baby Botox tienen que ver con la apariencia de la piel. “Puede dar a la piel un efecto tipo aerógrafo que reduce las líneas finas, minimiza los poros y controla la producción de grasa”, explica. “También mejora la flacidez leve de la piel, especialmente en áreas como la línea mandibular y el cuello”.
Para el dermatólogo Kenneth Beer, MD, de West Palm Beach, FL, el baby Botox es una herramienta útil en muchas zonas del rostro, incluyendo la frente, los labios, las patas de gallo y el entrecejo. En cuanto a la duración de los efectos, esto “varía mucho, pero normalmente es de unas 12 semanas [alrededor de tres meses]”, indica el Dr. Beer.
Sin importar la zona del rostro que se trate, las inyecciones de baby Botox serán superficiales. “Cuando se microdosifica la toxina botulínica, la inyección se enfoca únicamente en la piel donde se produce acumulación de grasa, aparecen brotes o se presentan enrojecimientos faciales”, señala la dermatóloga Deborah Longwill, MD, de Miami.