Los dispositivos de skincare para usar en casa viven uno de sus mejores momentos. Entre máscaras LED, herramientas de radiofrecuencia y gadgets de microcorriente, la oferta es enorme… y también las dudas. ¿Realmente funcionan? ¿Se parecen a un tratamiento profesional? Y, sobre todo, ¿vale la pena la inversión?
Después de probar durante varias semanas el bt-sculpt GEN2 de Bio-Therapeutic, una marca con décadas de experiencia desarrollando tecnología de microcorriente para esteticistas profesionales, decidí hacerle esas mismas preguntas a su presidente y CEO, David Suzuki. Sigue leyendo para descubrir las respuestas que más me ayudaron a entender qué puede (y qué no puede) hacer este tipo de dispositivos.
¿Qué hace diferente a este dispositivo de microcorriente?
Según Suzuki, la diferencia está en la tecnología que utiliza. Explica que muchas herramientas domésticas generan estimulación muscular eléctrica, una corriente más intensa que la microcorriente, mientras que otras emiten impulsos poco precisos.
En cambio, Bio-Therapeutic utiliza una tecnología patentada que ajusta la energía más de mil veces por segundo según las características de la piel —como su hidratación, grosor y nivel de grasa— con el objetivo de ofrecer una experiencia más personalizada y cercana a la tecnología profesional que utilizan los esteticistas y profesionales de la piel en sus clínicas.
¿Qué resultados puedes esperar y cuándo empiezan a notarse?
Aquí viene la pregunta del millón. La microcorriente trabaja estimulando la producción de ATP, la principal fuente de energía de nuestras células. Con el paso de los años esa producción disminuye, lo que repercute en procesos como la formación de colágeno, elastina y la circulación.
¿Qué significa eso en la práctica?
Suzuki explica que es habitual notar un efecto tensor inmediato después de la primera sesión. Sin embargo, los cambios más interesantes —una piel más firme, lisa y con mejor definición— aparecen con el uso constante durante varias semanas.
Su mensaje fue uno que me gustó especialmente porque no promete milagros: «La microcorriente es un trabajo de mantenimiento, no una solución instantánea.»
¿Puede sustituir un tratamiento profesional?
No. Y precisamente esa honestidad me pareció uno de los puntos más interesantes.
Suzuki reconoce que un profesional puede trabajar de forma mucho más completa toda la musculatura facial durante una sesión de aproximadamente 45 minutos. En casa, en cambio, el objetivo es mantener los resultados actuando sobre las principales zonas de elevación del rostro, como mandíbula, mejillas y cejas.
En otras palabras: el dispositivo funciona mejor como complemento que como sustituto.
¿Cómo se usa para obtener los mejores resultados?
Si eres principiante, la recomendación es sencilla: Utilizar el dispositivo tres veces por semana, dedicando aproximadamente tres minutos a cada lado del rostro.
Antes de empezar conviene aplicar un sérum hidratante y mantener la piel bien humedecida, ya que la microcorriente se conduce mejor sobre una piel hidratada.
Y, sobre todo, tener paciencia. Aunque el efecto lifting puede apreciarse desde la primera sesión, Suzuki recomienda esperar unas tres semanas para valorar los resultados acumulativos.
Entonces… ¿merece la inversión?
Después de probarlo, mi conclusión es bastante simple: si buscas un dispositivo que sustituya una sesión profesional, probablemente te decepcione. Pero si entiendes la microcorriente como una herramienta para mantener la piel firme, potenciar tu rutina y obtener resultados que dependen de la constancia, la inversión tiene mucho más sentido.
Como ocurre con el ejercicio o con el cuidado de la piel en general, el secreto no está en hacerlo una vez, sino en convertirlo en un hábito. Y, al menos en el caso de la microcorriente, parece que ahí es donde empiezan a verse los cambios que realmente permanecen.
Para mí el mejor efecto secundario desde que he empezado a usar este aparato es que le estoy prestando más atención a mi piel que antes de usarlo. Desde que lo recibí, me aseguro de regalarme a mí misma un ratito de autocuidado y tiempo libre de pantallas y me relajo mientras pongo a tono mi piel con este aparatito. Lo que noto inmediatamente es la piel menos apagada, la cara más energizada y varias amigas me han preguntado qué estoy usando, ¡ese es el efecto deseado!